28 de Enero de 2326, Mad, Unión Europea
A los que queden libres. Libres del horror. Libres de la muerte y la locura. Lejos del fin de nuestra especie.
Nadie contesta. Las redes están todas caídas menos en este protocolo en desuso.
He conseguido tapar todas las aberturas que dan al exterior. Los insectos se han unido a la carnicería y se que tapar los agujeros y rendijas de ventilación no supone la salvación, sólo alargo mi agonía aquí dentro.
Ya no hay noticias. Es como si todo hubiera desaparecido. Nadie ni nada que me pueda explicar esta sinrazón. ¿Por qué nos ataca todo? ¿Y por qué ahora? ¿Acaso los apocalipsis y demás historias religiosas llevan razón?. No puede ser... la ciencia se impuso y se impone. Pero si desaparecemos y esto no se explica, ¿quién habrá ganado?. Desde luego los humanos no.
Quiero pensar que mis seres queridos siguen vivos. Que algún día nos reuniremos alrededor de la pantalla y lloraremos de alegría. Y nos abrazaremos, puede que incluso nos besemos más de una vez. Sin miedo a bacterias ni virus. O puede que no. Que ellos sobrevivan y yo muera aquí de inanición, o deshidratado... o devorado por algún ser.
Lo siento no puede seguir.